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Cuando en una inspección se pregunta por el marcado CE de un producto sanitario, la respuesta que casi nunca convence es "lo lleva, mira". Porque el marcado CE no es un sello de calidad ni una etiqueta de "esto es bueno": es una declaración del fabricante de que ese producto cumple el Reglamento (UE) 2017/745. Lo que hay detrás cambia mucho según la clase, y hay una parte que tienes que comprobar tú.

Cajas de material sanitario ordenadas en la estantería de la rebotica de una farmacia
El marcado CE está en la caja, no en un certificado colgado en la pared. Se comprueba producto a producto.
Comparación entre el marcado CE sin número, propio de la clase I, y el marcado CE seguido del número de cuatro cifras del organismo notificado
El número de cuatro cifras identifica al organismo notificado y se puede comprobar en la base NANDO de la Comisión Europea.

El número de cuatro cifras lo dice casi todo

Ese número que aparece debajo o al lado del logotipo CE es el identificador del organismo notificado que ha intervenido en la evaluación de la conformidad. Y ahí está la primera comprobación útil:

Si un producto que por su naturaleza debería llevar organismo notificado (un test de autodiagnóstico, un implante, algo estéril) trae el CE a secas, eso no es un descuido de imprenta. Es una señal de alarma.

Y al revés: un CE con número no significa que el organismo haya probado ese producto en concreto. Significa que ha evaluado el sistema de calidad del fabricante y, según la clase, el expediente técnico. No es lo mismo.

Por qué la clase importa tanto

Almacén ordenado de una clínica con cajoneras blancas y bandejas de instrumental
La clase del producto decide cuánta revisión externa lleva detrás. La caja no lo dice: hay que saberlo.
Las cuatro clases de riesgo del MDR y quién evalúa la conformidad en cada una
La clase la determina el fabricante con las reglas del Anexo VIII, y de ella depende cuánta revisión externa lleva el producto detrás.

La clase la determina el fabricante aplicando las reglas del Anexo VIII del MDR, en función de la duración del contacto, si es invasivo, dónde actúa y qué puede pasar si falla. No es una etiqueta comercial: condiciona qué procedimiento de evaluación hay que seguir y, por tanto, cuánta revisión externa lleva detrás.

Un detalle que sorprende a muchas ópticas, ortopedias y clínicas: la clase I tiene subcategorías. Un producto de clase I que se vende estéril (Is), que tiene función de medición (Im) o que es instrumental quirúrgico reutilizable (Ir) sí necesita organismo notificado, aunque solo para ese aspecto concreto.

Lo que te toca comprobar a ti

Aquí es donde el marcado CE deja de ser un asunto del fabricante y pasa a ser tuyo. Si distribuyes producto sanitario (y muchas farmacias, ortopedias, ópticas y clínicas lo hacen sin llamarlo así), el artículo 14 del MDR te da obligaciones propias de verificación antes de comercializar.

Las cinco comprobaciones del artículo 14 del MDR que hace un distribuidor antes de poner el producto a la venta
Cinco comprobaciones a la vista. Si alguna falla, el artículo 14 obliga a no comercializar el producto y a comunicarlo.

No se trata de auditar al fabricante. Se trata de mirar cinco cosas que están a la vista, dejar constancia de que las miraste, y saber qué hacer si alguna falla. Lo desarrollamos con más detalle en qué te exige el artículo 14 si tienes una farmacia y en los seis papeles que pide una inspección.

Tres confusiones que salen cada semana

"Tiene marcado CE, o sea que está certificado." El CE de un juguete, el de una máquina y el de un producto sanitario significan cosas distintas. Solo dicen que el fabricante declara cumplir la legislación europea que le aplica.

"Es un producto sanitario porque lo vendemos en la farmacia." El criterio es la finalidad prevista que le da el fabricante, no dónde se vende. Un mismo objeto puede ser producto sanitario o no serlo según para qué diga el fabricante que sirve.

"Como el proveedor es europeo, no soy importador." Si el producto entra a la Unión a través de ti, eres importador con obligaciones adicionales del artículo 13, aunque tu proveedor tenga oficina en Madrid.

Mesa de despacho con una carpeta archivadora cerrada y unas gafas de lectura
La carpeta con la declaración de conformidad de cada referencia es, literalmente, lo que pide la inspección.

Lo que conviene tener guardado

Por cada referencia de producto sanitario que muevas: la declaración UE de conformidad, el certificado del organismo notificado cuando exista, la ficha con la clase y el UDI, y los datos del fabricante y del importador. Guardado y localizable, no en un correo de hace dos años.

Esa carpeta es, literalmente, lo que se pide cuando llega la inspección.